No More Lies

18 June, 2008

Como os dije en anteriores post, estoy preparando un nuevo diseño para el blog. Sí, bueno, llevo algo de retraso. Últimamente ando demasiado vago.

El caso es que la semana pasada se me ocurrió apuntarme al programa Jóvenes en Red, y ya que Hostinet (la empresa con la que lo pidió mi chico), había terminado de ofrecer alojamiento y dominios, elegí Arsys.

De acuerdo, no ofrecían base de datos ni nada similar, pero sí prometían la posibilidad de crear un blog. Pensé que sería Wordpress o algo parecido, je. Aquello no es un blog, ni siquiera en la más amplia acepción de la palabra. Es un puto libro de visitas. Como lo oyes, un libro de visitas.

No puedo instalar Wordpress debido a la falta de una base de datos MySQL - para ello tendría que pagar 25 euros mensuales - no puedo hacer ni siquiera un blog en “buenas” condiciones pese a lo anunciado. Y lo que más me jode es que es gratuito. Sí, parece coña, pero fastidia: si fuera de pago, podría exigir la devolución del dinero, e irme a otra compañía; al ser gratis no puedo cancelar el dominio/hosting e irme con otra compañía, a no ser que ponga una pasta que actualmente no poseo. Y mi dominio está ahí, muriéndose de risa.

Publicidad engañosa, sí. Y lo que es peor, publicidad engañosa para un producto que irá a cargo de las arcas públicas.

Banda Sonora: Iron Maiden - No more lies.

And the story ends…

13 June, 2008

Un año de baja. Bueno, exactamente 361 días. 10 meses de rehabilitación, iendo al hospital a diario, para intentar recuperar algo que no era del todo recuperable.

Hoy se ha terminado.

Ahora empieza una vida nueva, podríamos decir. Intentar encontrar trabajo, con el objetivo de buscar piso, ese tipo de cosas.

Y también debo decir, que echaré de menos a toda la peña de rehabilitación. Aunque había algún gilipollas, o más de uno, la mayoría era gente que valía la pena, y mucho.

Espero no tener que volver nunca >_<

Banda sonora: Blind Guardian - And the story ends

Waking Up

11 June, 2008

La siesta, la única tradición española decente, honrada y honesta que hemos exportado. La siesta, que tan bien sienta en veranito, con tanto calor, y tanta mierda en la tele.

Ahora mismo, teniendo en cuenta mis circunstancias actuales - sí, sigo de baja -, debo decir que la duermo casi a diario, siempre que no tengo nada que hacer, lo que me ha valido el apelativo de marmota por parte de mi chico.

A lo que íbamos, os voy a contar un par de despertares que he tenido en estos últimos días, pues tenía ganas de escribir de nuevo, y qué demonios, si alguien escribe sobre la reproducción asexual del caracol del Amazonas, bien me puedo poner yo a escribir este tipo de chorradas, ¿no?

Como primer ejemplo, pongamos el despertar brusco de ayer. Y al decir brusco, no exagero. Estoy en mi cama, con un sueño de estos de los míos en los que vuelo y corro y hago ese tipo de cosas que sólo se pueden hacer en sueños, cuando me despierta un estrépito que suena tal que así: Vruuuumcratacrás.

Me despierto sobresaltado, no es para menos, y veo la siguiente escena. El ventilador, situado en la estantería superior del escritorio, se ha caído. En su caída, ha golpeado la tabla deslizante donde se pondría el teclado - si tuviera -, arrancándola de cuajo, y llevándola al suelo junto con lo que encima de ella había: los altavoces portátiles del iPod, el iPod, el disco duro externo, una decena de CDs de música esperando catalogación, un par de libros, la latita abierta donde echo la calderilla, las llaves… Menudo estropicio. Por suerte, el portátil estaba en la silla al lado de mi cama, que últimamente me estoy volviendo algo vago. Y aparte de dos cajas de CD rotas, mucha calderilla por el suelo, y un escritorio medio jodido, no hay nada más que lamentar. Los aparatos electrónicos siguen funcionando, y creo que el escritorio tiene arreglo. Ya os diré.

Otro despertar, este más sosegado, pero también con su parte sorprendente. Tiradito en mi cama, como todas las tardes, el Ghost Opera de Kamelot sonando - me he enganchado al disco, es buenísimo -, y oigo la puerta abrirse. Me despierto pero me sigo haciendo el dormido porque me encuentro cansado, pero entonces el intruso se acerca a mí, y empieza a llamarme.

“Titi, titi, despierta, vístete y vamos a coger el autobús para ir a comprar un libro de Winnie the Pooh, vistete”

A lo mejor mis amigos tienen razón y el niño pasa demasiado tiempo conmigo (ya incluso ha merendado un par de veces en Starbucks). Y aunque no sé si debería decir esto, se me cayeron los huevos al suelo cuando vi a Dani coger a mi sobri en brazos. Nunca lo habría imaginado, pero es un padrazo y todo.

Y bueno, también están el resto de despertares típicos: alguien que te llama por teléfono para que le arregles el ordenador, las obras en la calle, los coches haciendo jaleo, etcétera, etcétera, etcétera.

Ah, sí. He vuelto. Y el nuevo diseño del blog viene en camino (ahora sí).

Banda sonora: Julien K - Waking up.