Por no andar…
5 January, 2008Cuando venía hoy hacia aquí en el autobús, me ha pasado una cosa graciosa (ah, ¿que esto no es el club de la comedia? lo siento, me equivoqué de escenario).
El asunto es que había quedado en el centro, así que como siempre, cogí el 43 en mi barrio, el cual ya venía algo llenito, y vi poco a poco como éste empezaba a parecerse a una lata de sardinas. Por suerte, yo iba sentadito en mi asiento de minusválidos (alguna ventaja tienen que dar las muletas, ¿no?), y no tenía problema.
A tres paradas de final de trayecto, se sube una mujer por la puerta de atrás, quejándose de que ya van cinco autobuses que van llenos y no le abren la puerta, y que por culpa de TUSSAM va a llegar media hora tarde y que va a perder el trabajo. La mujer ni siquiera esperó a final de trayecto, se bajó en la parada anterior.
Bien, ahora me digo yo: ¿cómo de vago hay que ser para arriesgarte a perder el trabajo esperando cinco autobuses, en vez de andar durante CINCO minutos? ¡Que son dos paradas, señora! ¡Que a mí, con las muletas, me dicen de ir de ese punto al otro, y ni pienso en coger el autobús!
Ah, y ojo. Estamos hablando de una mujer de unos cuarenta años. Tampoco una ancianita con bastón.

Tal y como se iba desarrollando la historia (que de graciosa no tiene ná, permítaseme
) pensé que iba a llegar un momento en que te obligaría a levantarte para sentarse ella o algo así. Ya estaba rebozando mi katana en napalm para ir para allá…
Comment by Lobo — 5 January, 2008 @ 3:58 pm
Ei! Qué alegría, un post nuevo!
A partir de ahora soy seguidora tuya.
Un besote guapo! ^3
Comment by Jordanita — 10 January, 2008 @ 2:42 pm