¿Imperialismo o lógica?

30 December, 2007

Estos últimos tiempos se ha venido hablando mucho de un supuesto imperialismo americano, de una invasión de sus fiestas y tradiciones a través de la televisión y el cine, y me gustaría, desde este rinconcito, tranquilizar a las masas bienpensantes del país.

Tranquilos, muchachos. Mientras no celebremos el 4 de julio ni el día de la independencia, no hay nada que temer.

No estamos hablando de un cambio radical en las costumbres, sino de una lógica fría y calculada.

Empecemos por Halloween. Sobre esto he oído todo tipo de calificativos. Fiesta insulsa, fiesta estúpida, fiesta pagana, fiesta ridícula, y nadie, nadie ha tenido cojones de ver el lugar común: fiesta. Ahí está el quid de la cuestión. Pensadlo, por favor, desde el punto de vista de un veinteañero. ¿Qué preferís, pasar la noche fuera con los amigos, disfrazados y pasándolo bien? ¿O acostaros temprano para ir al día siguiente a ponerle flores a la tumba de un pariente al que seguramente ni conozcáis?

No es que a la chavalería le guste lo americano, no. Es que les gusta pasarlo bien, y esa es una posibilidad como otra cualquiera.

Ahora vayamos con Papá Noel y la ofensiva cristiana - sí, habéis leído bien, he dicho cristiana, no española - de anteponer al niño Jesús al puto pedófilo de rojo. No lo veo mal, tampoco, aunque si recordáis, tampoco es algo exclusivo americano - al igual que Halloween tiene su origen en las costumbres celtas, Papá Noel es de origen europeo - pero vuelvo a pediros que os pongáis en el sitio de un niño. Si tienes que volver a clase el día 8 de enero, ¿prefieres recibir los regalos el día 6 de enero, o tener dos semanas enteras para jugar? Ni siquiera yo sería capaz de aburrirme con una play nueva en día y medio.

PD: Actualizo para informar de que, honrando a mi pésima memoria, me olvidaba de haber escrito ya sobre el tema Halloween anteriormente. Vean aquí

Cambios

29 December, 2007

Recuerdo que antes yo era capaz de tirarme días encerrado en casa, sin siquiera ganas de salir. De tirarme toda una tarde a leer, o a escuchar música, o a chatear, o a hacer mil cosas, y no tener ningún problema.

¿Entonces por qué ahora, por una sola tarde metido en casa, me siento como si estuviera perdiendo el tiempo aquí metido?

Blind Guardian

3 December, 2007

Blind Guardian. Un grupo con el que mantengo una relación de amor - obsesión, porque odio no les puedo llegar a tener.

Les conocí hará ya unos nueve años, (verano del 98) de pura casualidad. Tenía yo por aquel entonces una colección de CDs bastante enana, por no decir inexistente: creo que estaba el primer cd de Aqua, ahí solito en una miniestantería. Había ganas de ampliar la colección (os recuerdo que estamos hablando de una época en la que la descarga p2p era algo casi desconocido aquí abajo: ¿se acuerda alguien de las tarifas semiplanas a 56k?), y decidí pasarme por la tienda de música más conocida por aquella época, Sevilla Rock, ya desaparecida.

Blind Guardian

Después de un pequeño paseo, mi mirada se posó en un CD en concreto: Battalions of fear. La portada me resultaba atrayente, dos monjes jugando al ajedrez con bárbaros tipo Conan a modo de piezas. Lo cogí, intrigado, y vi la lista de canciones. No las conocía, por supuesto, pero se me quedó la mirada fija en las últimas dos: Gandalf’s rebirth y By the gates of Moria. Yo, en esos tiempos, era bastante más friki del Señor de los Anillos que ahora, así que sin pensarlo dos veces me fui a la caja, ojo, pensando que al tener canciones con esos títulos aquello tenía que ser mínimo new age.

Si no recuerdo mal, me costó 1395 pelas, unos 8 euros y medio. Cuando puse el disco en el equipo de mi hermano - yo tenía un pentium a 133mhz sin cd ni tarjeta de sonido ni mierdas de esas -, mi primera reacción fue algo así como ¿qué coños es esto?.

La primera canción del disco, Majesty, empieza con algo así como un soniquete de feria, y eso me dejó un poco… ¿me acabo de gastar toda mi pasta en ésto? Y de repente, aquello explotó. Puafs, nada más empezaron a sonar las guitarras, ya me enganché, pero de cabeza.

Poco a poco empecé a comprar más discos, convencido de que yo era el único que escuchaba a ese grupo, ya que en la radio no sonaban. Cuál fue mi sorpresa cuando, en un programa de Canal Sur del cual no recuerdo el nombre, los pusieron como grupo número uno del Barbarian Rock de aquel año.

Desde aquel entonces, y con algo de ayuda externa (no mucha, en un principio), empecé a engancharme a todo lo que era el heavy, aunque también hay que decir que mis primeras compras fueron casi todas dirigidas a hacerme con todos los discos de Blind Guardian, excluyendo al Leyenda de la Mancha de Mago de Oz y al Symphony of Enchanted Lands de Rhapsody.

Al principio, mencioné algo de una relación amor - obsesión, algo que es relativamente fácil de explicar. Pese a mi afición por el grupo, no suelo escucharlo ‘queriendo’. Pongo el itunes en aleatorio, y empiezan a desfilar canciones, una tras otra, sin mucho elegir por mi parte. Sin embargo, como escuche noticias frescas del grupo - un nuevo concierto, un nuevo single, cualquier cosa - me da la obsesión: durante un par de semanas sólo quiero escuchar Blind Guardian, todos sus discos, uno tras otro, desde los más antiguos, de finales de los 80, hasta el último.

Ayer, gracias a un correo de unos alemanes a los que conocí el verano pasado (casualidades de la vida), me entero de lo siguiente: Blind Guardian van a poner unas cuantas de sus canciones en la película ‘Dungeon Siege’ de Uwe Boll (un director polémico por su pequeña manía de pisotear todos los videojuegos en los que basa sus películas), amén de realizar canciones nuevas para un juego de rol, Sacred 2, las cuales sacarán en un single a principios del 2008.

Qué ganas tengo, oches.