Ni queriendo
7 July, 2007Hoy toca hablar de milagros, ya que como decía Terry Pratchett, que sea desagradable no quiere decir que no sea milagroso.
Me acuerdo de una vez, jugando al billar. Un amigo (no consigo recordar quién fue), le atizó un buen viaje a la bola blanca, con el siguiente resultado: la bola salió disparada, y después de rebotar cinco veces en las bandas, SIN darle a ninguna otra bola (la partida estaba recién empezada), se coló por una de las troneras. Resultado: todos nos quedamos ojipláticos y dijimos la frase: “Eso no te sale ni queriendo”.
En otra ocasión, ocurrió algo cómico. Una persona a la que le costaba meter un gol jugando al fútbol, le dio una patada a una piedra en la calle. Ésta salió de tal forma que le dió en el motor a una moto en marcha. El tipo de la moto casi nos mete.
Todo esto me viene a la cabeza debido a un videojuego para móvil, Speedchaser. En éste, tu objetivo es, ni más ni menos, ir tirando coches fuera de la carretera a ostias. Bien, pues es el único juego de coches en el que al meterle el turbo, es más fácil esquivar los coches que darles, haciendo maniobras que sería imposible de hacerlas en otro juego, al menos queriendo.
¿Alguien tiene más anécdotas de éstas?
