Cosas que joden
24 June, 2007Como ya antes han hecho otras personas, me apropio del título de ‘Mamá Ladilla’, con la intención de escribir una pequeña lista de eso, de cosas que joden. Teniendo en cuenta mi actual situación, todas estarán relacionadas con enfermedad, hospitales y demás.
Tener las cosas al alcance de tus ojos y no de tus manos
Esta mañana, al irse Dani, empezó a romper la fiebre, con todo el sudor que ello implica. Yo estaba pasando calor, y por la ventana no entraba ni una pizca de aire. Y ahí estaba, el abanico. A un metro escaso de mi cama. Y yo sin poder levantarme…
Cagar tumbado
No hay cosa que me joda más. No sólo te cuesta el doble al carecer de la ayuda de la gravedad, sino que la postura es incómoda a más no poder. Y la cuña metálica te hace bastante daño cuando llevas más de 2 minutos. Y no hablemos de la parte de la higiene… Como digo yo, no hay nada como un Señor Roca en condiciones, un par de Jueves atrasados o algún librito,y una media hora de calma.
La higiene en general
Llevo una semana sin lavarme el pelo. Llevo una semana lavándome a base de una especie de esponjitas que sueltan jabón al mojarlas, en la misma cama, para luego secarme en la misma y aguantar como se pueda el dolor que te inflige el cambio de cama. A un lado, a otro, mordiéndote los labios para no gritar… Echo de menos mi ducha con Iron Maiden de fondo.
La tele
No sólo no tienes ningún canal que no sean los normales analógicos de toda la vida, sino que para rematar te clavan 4 euros por 24 horas diarias. Robo a mano armada, prácticamente. Y por mucho que me joda reconocerlo, el volumen de mi macbook no es el suficiente para ver películas con el jaleo que aquí se arma.
La indefensión
A veces no queda más remedio que quedarte solo. Hoy por ejemplo mi chico tenía que ir a estudiar (mucho hizo quedándose la noche conmigo), y mi madre no puede llegar hasta las 12 o 1. En estos momentos, de no ser por las enfermeras – y hay que reconocer que da corte llamarlas para ‘tonterías’ – estás completamente indefenso. En estos momentos apenas me queda agua, y para rematar, la poca que tengo no está ahora mismo al alcance de mi mano.
Las vías y los botes
Pongan donde los pongan, joden. Si te ponen la vía intravenosa en la muñeca, no puedes girar bien la mano, ni apoyarte en esa mano porque duele al hacer el esfuerzo… Si, al contrario, te la ponen en el reverso del codo… olvídate de mover mucho ese brazo. Ayer lo hice, la vía se salió y empecé a sangrar. Y botes, y botes, y más botes: que si sueros, que si antibióticos, que si calmantes… Y por favor, no nos olvidemos de los tubitos, que te hacen difícil cualquier movimiento.
Creo que voy a seguir haciendo listas de estas. Son buenas para el autoconocimiento y esas chorradas.
