Descanse en paz
26 April, 2007
No suelo hablar de fallecimientos en este blog, porque por suerte, no tengo fallecimientos de los que hablar. Pero hoy sí.
No le conocía, debo decirlo. Tenía ganas de conocerle, también. Era sevillano, de mi misma ciudad. Un escritor con pinta de filósofo griego, y que en cierto modo me recordaba a un filósofo de Efebia, aquel que decía ‘No se puede confiar en ningún mamón más allá de lo que se le puede lanzar, y no hay nada que podamos hacer al respecto, así que vamos a tomar una copa’.
Le conocí, metafóricamente, allá por el 2001, si no recuerdo mal. Yo estaba de rollo con una chica catalana (muchos besitos para tí si me lees, Cris, y si no también), y un día, por dar un paseo, fuimos a la feria del libro. Allí ví uno llamado ‘Florilegio de chorradas’, de un tal José Antonio Garmendia, y lo compré. No sé por qué, pero lo compré.
Me lo leí esa misma tarde mientras Cris se duchaba, y no paré de reírme. En ese libro había frases geniales, absolutamente geniales, y como muestra, un botón.
‘Hay dos clases de personas, las honradas y los otros cuatro mil quinientos millones’
‘En las películas de buenas y malos, siempre ganan los imbéciles’.
Luego estuve un tiempo sin saber de él, aunque esporádicamente lo vi en algún periódico de barrio que otro. Y me enteré de que había publicado mucho y en muchos sitios.
Y encontré más cosas. Un ‘Gastromerón andaluz’, con anécdotas varias de comida, bebida y similares, casi en su totalidad ambientadas en Andalucía.
Y un gran libro: ‘El diccionario de Cipriano Telera’, en donde a través de un inteligentísimo pueblerino desguaza palabras, dándoles nuevos significados (por cierto, de este tipo de diccionarios hay muchísimos: ‘El Eroticoll’, de José Luis Coll sin ir más lejos).
Muestra lexicográfica:
Guerra: Bronca sin importansia que se acabaría enseguía si no vinieran a separarte los americano.
Gafe: Señó que en una avería eléctrica va a encendé una vela y le da calambre.
Pues lo dicho. José Antonio Garmendia nos ha dejado, con 75 taquetes (y pensar que mi padre tiene casi 5 más…)
Descanse en paz, ¿no?
