Actualización rara
4 March, 2007Hola, chumachos, que diría el Wiggum. Ahora que me fijo, se parece a Schumacher. Tonterías.
Como veis, últimamente mi frecuencia de actualización ha bajado de forma alarmante. No sé a qué es debido, si falta de ganas, falta de inspiración, o qué.
Pero bueno, aquí vengo, con jugosas noticias. A fin de cuentas, si las noticias del tomate son jugosas, ¿por qué no las mías?
Ya estoy de vacaciones. Forzosas, pero vacaciones. Acabo de quedarme en paro, en un supuesto ‘receso’, o al menos así lo llaman ellos. La verdad, no veo motivo para esta ’separación temporal’, pero me la veía venir. Más que nada porque llevaban desde mediados de mes buscando un sustituto vía Cambalache. Ahora toca volver a salir con un pegote de currículums bajo el brazo. Y no espero tener suerte, porque sé que no le necesito. Ehem.
Por otro lado, estoy descubriendo que Sevilla no está tan mal como yo pensaba. No, en serio. Yo siempre me he quejado de la parte cultural de nuestra ciudad, por su supuesta inexistencia. Pues parece que sólo hay que buscar. Y buscarme alguien con quien ir, claro. Este finde me perdí el Spoken Word (lo siento, no he podido encontrar wiki en español) en Lope de Vega, entre una cosa y otra, pero este lunes quiero ir a una exposición en la Caja San Fernando. No recuerdo de qué es, pero vi el cartel hace una semana por la noche, y me resultó interesante. Además es gratis.
Más, más. Vuelvo a la lectura, y estoy asombrado con Carpe Jugulum, de Terry Pratchett. Terry se vuelve a superar, como siempre, y además tiene detalles bastante buenos si has leído otros libros. Por ejemplo, aparece un sacerdote de Om, hablando del profeta Brutha y de su viaje por el desierto. Y ves la ‘distorsión’, después de haber leído la verdadera transcripción de los hechos. Y un dato: pese a todo lo que me gustó ‘El país del fin del mundo’, que lo he leído infinidad de veces, no he conseguido entenderlo del todo hasta leérmelo en inglés. Ya no sé si será cosa mía o del traductor, pero esto me hace alejarme cada vez más de las traducciones.
Sigamos. Encontré la cartera (estaba justo entre el armazón de la cama y el colchón), y la he vuelto a perder. O le pongo una cadena o un localizador estilo Spiderman (cómic), pero esto no puede seguir así.
Por otro lado, tengo aquí un intento fallido de haber ido a Madrid, puesto que creía tener acceso a billetes baratos, y al final, mierda para mí. Me hacía falta eso de desconectar, pero supongo que será en otro momento. Creo que mi amiga Bea (no la de aquí) seguirá dejándome dormir en su casa. Espero.
Prometo no volver a abandonaros durante tanto tiempo. Que no es bueno para mí.
