Vagueando se avanza

5 October, 2006

Tengo una teoría. La vagancia mueve el mundo. La gente trabajadora es una plaga que entorpece a la humanidad, y que conste que no propongo genocidio ni nada de eso; para las ansias de trabajar siempre hay cura.

Me explico. Tienes que llevar tal cosa de A a B. Tu padre fue andando. Tu abuelo fue andando. Es costoso, pero hay que hacerlo. Así que vas andando. Haces el trabajo que tienes pendiente, pero con gran esfuerzo. Pero entonces llega una persona vaga. Sabe que también tiene que hacer el trabajo, pero se le ocurre domesticar a un animal de cuatro patas, se sube encima, y hace que el animal le transporte a él y al objeto que tiene que llevar.

Fue un vago el que domesticó al primer animal. Fue un vago el que inventó el coche, el teletrabajo, y qué leches, el mando a distancia. Todo sea por la ley del mínimo esfuerzo.

Estrés a raudales

Hoy he vivido mi primer día de estrés en el curro. No eso que llamamos ‘estrés’, consistente en la premisa ‘Tengo que entregar esto mañana y todavía no lo he hecho’. No, eso no es más que un simple nerviosismo (cosa que además podría evitarse haciendo las cosas a tiempo, pero todos tenemos un gran vago en nuestro interior). Además, a mí me gusta trabajar bajo presión. Es la única forma que tengo de hacer las cosas bien.

El verdadero estrés viene fundamentado por causas externas, según descubrí hoy.

  1. Una clienta esperando
  2. Un ordenador exasperantemente lento
  3. Una impresora a la cual no le da la gana reaccionar
  4. Unas impresiones fallidas

Estás simplemente intentando imprimir algo, desde un mac ppc a 350mhz, un sa3, y aquello no rula. La clienta esperando, pasando de mirar el escaparate a hacer preguntas tontas sobre la tienda, para acabar fumándose un pitillo de puro aburrimiento. Tú, dando aspecto de ‘despreocupado’, porque no estás haciendo nada, ya que lo único que puedes hacer es esperar a que el ordenador reaccione. Sale una impresión, sale mal. La segunda también.

Al final tu jefa le pide el teléfono a la chica, esta se va con la promesa de una próxima llamada, y te alivias. Al rato sale la impresión en condiciones.

Maldita informática.