Valor y al toro

19 September, 2006

Hoy he hecho algo que tenía en mente desde hace mucho tiempo, pero nunca había conseguido reunir el valor o la caradura para hacerlo.

Me planté en una imprenta, y le pregunté a la chica del mostrador que si podía hablar un momento con el encargado, por temas de trabajo.

Me presenté, le di la mano, le dije que había hecho un curso relativamente cerca (en la misma calle), y que por desafortunados azares de la vida no había podido terminar las prácticas. Que estaba buscando un sitio en donde trabajar, o hacer unas prácticas para poder ponerme al día y empezar a trabajar en serio en el mundillo del diseño gráfico.

Mañana tengo una prueba.

No era tan difícil, ¿verdad?

La sinceridad es importante

Un 98% de la gente miente a diario. Este porcentaje recién inventado es una clara muestra de ello.

Tal vez sean mentirijillas pequeñas (no, cariño, estuve en el trabajo hasta tarde), o mentiras gordas (Irak tiene armas de destrucción masiva). Las hay pasadas (te juro que ayer estuve enfermo), presentes (estoy a punto de llegar), y futuras (mañana dejo de fumar). Las hay puntuales (sí, domino perfectamente la informática), y las hay reiteradas (¡ha sido la eta!).

Las hay de muchas clases, pero todas, sin excepción, hacen daño. Tal vez poco, tal vez mucho, tal vez directamente o de forma indirecta, pero lo hacen.

A partir de hoy me propongo mentir un poco menos, y así restituir un poco de calma a este absurdo mundo donde vivimos.

¿A qué viene esto?

Hoy me encontré a una vieja compañera de curro, con la que compartí buenos momentos este verano. A mí me dijeron que no daba la talla por no tener creatividad, cosa que en cierto modo afectó a mi autoestima. La verdad es otra, que yo ya me sospechaba: sólo me querían para hacer un mes de sustitución por vacaciones.

Algo se aprende.