Et voilá.. Aquí tenéis el último de los relatos que escribí en el hospital.
Estos días estoy experimentando algo realmente novedoso para mí. Llego a la 1 de la tarde a mi casa, y me la encuentro sola. Enciendo el aparato de aire acondicionado, para mitigar el tremendo calor del exterior, y luego pongo música.
Sólo eso. Música.
Sin tener que escuchar noticias repetidas una y otra vez (es verano, época de reposiciones hasta en los telediarios); sin tener que escuchar ‘noticias’ acerca de gente que no conozco y cuyo mayor mérito en la vida es haberse follado a alguien del que no oí hablar jamás. Sin aguantar la tele, en definitiva.
El momento difícil es la elección: ¿blind guardian? ¿guns’n'roses? ¿judas priest? ¿Diana Krall?
Luego me preparo algo de comer mientras escucho cualquiera de mis discos, a veces tarareando en voz baja, a veces cantando, a veces gritando, a veces simplemente escuchando… No sé si lo sabéis, pero intentad hacer la prueba. La comida sabe mucho mejor si no escuchas paridas de presentadores varios. Hasta un huevo frito sabe a gloria (y eso que siempre se me rompen las yemas)
Eso sí, hay otras posibilidades. Después de comer, abre un poco la persiana. Lo suficiente para que entre luz, pero no tanto como para que entre flama. Déjalo todo en silencio. Túmbate en ese sillón tan cómodo que tienes… ¡despatárrate! Abre un libro. Por favor, elige bien. Recuerda que estamos saboreando el momento. Intenta pasar de ‘El código DaVinci’ y similares. Ahora lee. Lee. Lee. Lee y lee. Si eres como yo, en tres horas, quizá en dos, habrás pasado la última página. Tal vez te haya quedado un sabor un tanto amargo, como de querer más. Eso pasa mucho. ¿A que el tiempo se ha pasado realmente rápido?
Si vives solo, o te has quedado solo un par de días, tienes que probar esto. También puedes ver una buena peli, o si se da el caso echar un buen polvo con alguien de tu sexo preferido. Cualquiera de las opciones son válidas para un día tranquilo en casa. Y no olvides lo más importante: apaga la tele.
Por cierto, buenas noticias: mi padre ya anda de vuelta. Gracias por vuestro interés.